Cuanta porqueria en una cabeza

Cuanta porqueria en una cabeza

Como siempre, seguidor de las redes sociales, hasta ahora había tomado como parte de mi vida el seguir en periscope a varios famosos de mi interés, a Joaquin López Dóriga, a Pedro Ferriz, a Loret de Mola, a Ricardo Alemán a Fernanda Familiar y a muchos mas, algunos de ellos transmitiendo en vivo.
Es de verdad impresionante como las comunicaciones han cambiado y ahora todo lo que debemos de saber está al alcance literalmente de nuestra mano con solo encender el celular, la tableta o la computadora. Pero lo peligroso de todo esto es se vuelve al saber que no solo está a nuestro alcance sino al alcance de cualquiera, independientemente de su edad, preparación académica o de cultura o religión o de posición política o de, como dije en un principio, de cualquiera que tenga el medio a su alcance.
Y es que ahí considero peligroso el tema, difícil de controlar y mas difícil de tratar. Algunos dirán que es muy sencillo pues no debería haber ninguna restricción en el tema; otros dirán quizá que muy por el contrario, deberían endurecer las restricciones y como siempre, están los de en medio, los que no saben ni siquiera que opinar.
El hecho es que por ejemplo, el día de ayer por la noche, en una de esas incursiones al baño, decidí explorar la posibilidad que tiene el periscope de viajar virtualmente por el mundo y conocer otras culturas, hasta ahí muy bien pero también me encontré, sin buscar claro, algunas chicas muy guapas en situaciones bastante sexosas, chicas con hasta 2.5M de espectadores que supongo deben ser mas de 2,500 morbosos espectadores que cual jauría de perros virtuales, perseguían a la demostrada que sospecho yo, había grabado ese video ya hacía algún tiempo pues de pronto y sin darnos cuenta los mirones, repetía el ciclo del video que por 25 minutos seguí obviamente por tema meramente académico.   Aunque no solo eso fue lo que me llamó la atención, también la gran cantidad niñas y mujeres jóvenes que se la pasaban quejándose de la gran cantidad de maniáticos que insisten en acosarlas pidiéndoles se retiren la ropa, que muestren algo, que den su “insta” y hasta invitándolas a tener sexo virtual, sin importar que el tema que estuviera tratando fuera de lo mas diferente al sexo y ni la edad del que transmite. Y de hombres buscando mujeres u otros hombres para “privado” ya ni hablamos.
Quedé espantado de lo que ví, quedé aterrado de lo que está al alcance de nuestros hijos, de nuestras hijas, de personas que tienen problemas de soledad y que encuentren en estas redes sociales la mejor compañía sin advertir que es efímera y virtual.  Quedo simplemente sin palabras después del hallazgo e impotente después de saber lo que hay en ese mundo que rebasó al oráculo de la mitología.

Bueno… eso digo yo…

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